El MAP rescata y reinterpreta el mensaje plástico del hombre del Perú precolombino.
La museografía e iluminación resalta la belleza de la pintura y escultura de la prehistoria Peruana a través de once salas, exponiendo la obra de aquellos artistas anónimos cuya obra es aún motivo de orgullo y admiración.





SALA DE JOYERÍA EN CONCHA Y HUESO

Desde siempre el hombre ha sentido la necesidad de ataviarse y adornarse de manera especial para atender ceremonias, ritos, tradiciones y fiestas. El ser humano que busca mediante los ritos acercarse a su divinidad o elevarse a la condición de ella, debe revestirse con implementos especiales y, entre ellos, los adornos y joyas son muy destacables.

Entre nuestros pueblos, los artistas han dedicado sus mejores esfuerzos para la elaboración de estos artículos y en esta sala pueden apreciarse obras eximias trabajadas en piedra, hueso y concha. Destaca el conjunto de tres pectorales hechos con finísimas cuentas de spondylus princeps, molusco bivalvo de importante rol simbólico para las sociedades de los Andes Centrales y que, no obstante ser originario de las costas tropicales ecuatoriales, su uso se difundió a miles de kilómetros de su origen y por todo el mundo andino.


Henry Moore (1898 - 1986) Escultor. Gran Bretaña
La cualidad que más impresiona en las artes primitivas -elemento común a todas las formas de arte- es su intensa vitalidad. El arte primitivo es arte aún no sofocado por los oropeles superficiales; arte en el cual la inspiración no ha generado los artificios técnicos ni las sutilezas intelectuales.
(From The Listener; London, April 1941)